IMEY 12 AÑOS EN ASIA
Testimonio personal de Omer Giraldo, MXY
El 13 de junio pasado el IMEY cumplió sus primeros doce años de presencia en Asia y específicamente en Camboya, el país que abrió las puertas de este continente para nuestro Instituto de Misiones de Yarumal.
Catorce meses después de mi arribo a Phnom Penh en compañía del padre Bertrand Roy, de nuestros hermanos los Padres de las Misiones Extranjeras de Quebec –PMÉ-, llegó el padre Hernán Pinilla junto con el padre Jacques Bourdages - PMÉ-. Ese primer año nos había proporcionado ya las primeras bases en la construcción de nuestro proyecto. La llegada de Hernán y de Jacques nos hizo sentir que el sueño acariciado por nuestro Fundador de enviar muchos misioneros al Oriente en nombre de nuestro Instituto comenzaba a hacerse una realidad. La llegada de nuestro compañero Juan Solórzano en julio de 1997, con sus manos todavía con el olor fresco de la unción sacerdotal, y luego en diciembre de ese mismo año del padre Robert Piché - PMÉ- consolidaron nuestro Pequeño Grupo Misionero (PGM), usando el término de nuestros hermanos de Quebec, que pasó al término “ Fraternidades Misioneras” entre nosotros. Cada uno de nosotros invirtió sus primer año en el estudio académico –intensivo- de la lengua Khmer, luego un año de presencia en una comunidad Khmer y el tercer año de regreso a la academia para completar el curso completo de tres años, siguiendo los lineamientos de nuestros hermanos de las Misiones Extranjeras de Paris (MEP). Las pruebas vividas durante las primeras etapas de la asimilación de la lengua Khmer y la primera inserción en la cultura, ciertamente nos sacudieron como grupo y a nivel personal -cada uno en su medida-, pero al mismo tiempo fueron el medio que el Señor nos propicio para la consolidación, no sólo de la opción personal de cada uno, sino, sobre todo, de la presencia de nuestros dos Institutos al servicio de la Iglesia en Camboya.
En julio del año dos mil, alistándonos para iniciar el tercer milenio de la era cristiana en Camboya, engrosaron nuestro grupo 6 nuevos miembros: 5 laicos misioneros de nuestros hermanos de Quebec: René Ayala (Bolivia) y su esposa Marie-Laure (Francia), Betty y Dolly (Filipinas) y Gustavo (Argentina) y nuestro compañero del IMEY Pedro J. Gómez. La caminada durante 4 años con nuestros hermanos laicos de Quebec nos sirvió para que cada Instituto clarificara y consolidara la manera peculiar de su servicio a la sociedad y a la Iglesia en Camboya. En junio del año 2004 firmamos un “Acuerdo fraterno” de ayuda mutua y cada grupo inició su caminada autónomamente. Nuestro eterno agradecimiento a nuestros hermanos de Quebec por el servicio y testimonio que nos han dado y por caminar de la mano con nosotros durante esos primeros años.
Vivir esta experiencia misionera en Asia, en un país de tradición Budista, como Camboya ha significado para mí muchos logros y aprendizajes
Entre otros:
- Haber aprendido a sentirme como en casa en una cultura y pueblo muy distintos a los míos.
- Haber experimentado en carne propia el dolor de no poder estar físicamente cerca de mis seres más queridos, pero al mismo tiempo sentir el gozo de la acogida de otros hermanos y hermanas que me han abierto sus puertas como mis padres y hermanos-as.
- He aprendido a experimentar a Jesucristo presente en esta cultura budista y sentir que como misionero soy simplemente un medio a través del cual Él puede ser conocido y amado.
- Crecer en mi convicción de que el Espíritu Santo es el único protagonista de la misión, yo sólo presto mis servicios como quien va de paso.
- El haber tenido el privilegio de encontrarme con este pueblo camboyano que ha experimentado el dolor en todas sus formas, especialmente durante las pasadas décadas de guerra, pasando por el genocidio y vislumbrar el misterio de la presencia de Dios en su historia del misterio del dolor y de la iniquidad vividos en su propia carne.
- El haberme dado el Señor y el IMEY la oportunidad de conocer y trabajar con misioneros de otras culturas, lenguas y formas de vida. Esta es una riqueza que no habría podido adquirir en ningún manual de misiología ni en ninguna universidad.
- El conocer mejor mi cuna misionera: el IMEY, con sus carencias y riquezas.
Se haría larga la lista. Sólo quiero decirles que pese a las resistencias de mi humana naturaleza he recibido del Señor la Gracia de sentir el gozo de estar al servicio de esta Iglesia y pueblo camboyanos a través de nuestro Instituto de Misiones de Yarumal.
Les comparto ahora algo sobre los servicios apostólicos que adelanto actualmente.
Tengo dos ministerios o apostolados diferentes y complementarios:
1. Tengo bajo mi responsabilidad el pastoreo de las Comunidades católicas de la región de Neak Loeung, sur oriente de Camboya, zona del sur de la Prefectura de Kompong Cham –a la cual pertenezco. Para llegar a Neak Loeung basta cruzar el rio Mekong en un ferry viniendo por la vía que desde Phnom Penh conduce a la ciudad de Ho-Chi-Minh, Vietnam. Este trabajo pastoral que ejerzo todos los fines de semana desde el año 2,000 tiene dos aspectos:
Por una parte, el acompañamiento a comunidades católicas de origen vietnamita, quienes tienen una larga tradición, no sólo dentro de la Iglesia católica sino también en Camboya. Con el ánimo de apoyar a los católicos vietnamitas en su proceso de integración en la cultura camboyana y al mismo tiempo como medio para acercar la cultura Khmer a la acción de la Iglesia, los obispos en Camboya tienen como norma general el uso de la lengua Khmer, tanto en la liturgia como en la catequesis, con estas comunidades.
Por otra parte, el trabajo entre no-cristianos a través del Centro para Estudiantes venidos de regiones aledañas a Neak Loeung donde no tienen posibilidad de continuar sus estudios secundarios. Este Centro Estudiantil que está localizado cerca al mercado central de Neak Loeung cumple también la función de ser “Centro de estudios preliminares de computación e inglés”. En la actualidad 120 estudiantes reciben lecciones allí, diariamente, bajo la dirección de dos profesores locales. Este servicio a la comunidad local ha sido la puerta de entrada para que muchas personas conozcan la Iglesia y al mismo tiempo tengan un primer contacto con el Cristianismo. A partir del mes de octubre 2007 iniciaremos la reconstrucción de este centro dado que el local actual requiere ser destruido. Hemos financiado ya un 70% del monto total requerido para esta nueva construcción con el apoyo de la Prefectura y un donante de Singapore. Confiamos que otros donantes nos ofrezcan su apoyo para continuar esta importante obra para el beneficio de la juventud de esta región de Neak Loeung.
Quiero anotar que la presencia de este proyecto de apoyo a la educación en diversas formas ha suscitado el cariño y apoyo de los vecinos. Un pequeño grupo de 5 personas está actualmente en proceso de búsqueda y estudio de la Sagrada Escritura con el apoyo de una pareja matrimonial católica – camboyans- que hace parte de nuestro proyecto. Estamos en comunión de oraciones para que sea el Espíritu Santo quien suscite la fe cristiana en estos hermanos-as.
2. Mi otro frente de Apostolado es en la orientación del Centro de Comunicaciones de la Iglesia en Camboya. Este es un proyecto a nivel nacional que hemos venido promoviendo junto con el padre Hernán Pinilla, nuestro compañero MXY y con el apoyo y decisión de los prelados de las tres jurisdicciones apostólicas del país: Mons. Emile Destombes, MEP Vicario Apostólico de Phnom Penh; Mns. Enrique Figaredo, JS, Prefecto Apostólico de Battambang y Mns. Antonysamy Susairaj, MEP, Prefecto Apostólico de Kompong Cham. Para el efecto los obispos crearon la oficina o “Centro Católico de Comunicación Social”, comúnmente llamado C.S.C. por su sigla en inglés: “Catholic Social Com-munication” center. Ustedes pueden recoger una mejor información sobre este proyecto a través de la página web: www.catholiccambodia.org en inglés. Hay una sección en español con parte de la información. Confiamos poder actualizarla muy pronto.
La inserción de la Iglesia Católica en el mundo de la comunicación es de gran urgencia dada la avalancha de nueva tecnología que invade este país, especialmente a partir del año 2,000. El que jóvenes católicos camboyanos estén aprendiendo a usar diversos medios para anunciar el Evangelio de Jesucristo nos produce a todos una gran alegría: Entre otros programas tenemos la edición de el periódico EL MENSAJERO, en lengua Khmer y dos programas radiales. EL MENSAJERO es un periódico quincenal, de contenido cristiano, que confiamos posicionar en el mercado a nivel nacional, pues contamos ya con el permiso oficial del Ministerio de Comunicaciones. Hasta el mes de agosto, 2007, la circulación estaba restringida a las comunidades católicas. Dos programas radiales semanales transmitidos en emisoras locales cubriendo el 80% del territorio comienzan a ser la voz de la Iglesia para quienes nunca habían tenido la oportunidad de escuchar la Palabra de Dios y la visión de la Iglesia Católica sobre diversos temas y problemas locales.
Siento mucho agradecimiento con el Señor que me ha permitido perseverar durante estos años en este país, más por su Gracia que por méritos propios. Mi agradecimiento unido a todos ustedes por darme esta invaluable oportunidad de crecer y madurar mi vocación misionera.
Omer Giraldo
Misionero Javeriano de Yarumal
En Camboya
Septiembre 15, 2007 |